Este es el error 8 de 21 de esta serie especial en donde estamos detectando pensamientos que nos hacen acumular peso y vivir este camino muchísimo más pesado de lo que realmente necesita ser.
Y el pensamiento del que quiero hablar hoy es este:
"Es que ya no sé qué hacer."
¿Te suena familiar?
Porque honestamente...
vivimos en una época donde escuchamos opiniones por todos lados.
Que si los carbohidratos.
Que si el ayuno.
Que si la proteína.
Que si las hormonas.
Que si esto.
Que si aquello.
Y después de escuchar tantas voces...
muchas mujeres terminan pensando:
"Es que ya no sé qué hacer."
Y quiero que notes algo importante.
El problema no es la confusión.
El problema es lo que hacemos cuando nos sentimos confundidas.
Porque muchas veces la confusión nos deja exactamente donde estamos.
Sin actuar.
Sin decidir.
Sin confiar.
Simplemente esperando encontrar la respuesta perfecta.
Y aquí quiero decirte algo con muchísimo cariño:
La mayoría de las mujeres que acompaño no nece...
Este es el error 6 de 21 de esta serie especial en donde estamos detectando pensamientos que nos hacen acumular peso.
Y el pensamiento de hoy es este:
"No soporto esta parte de mi cuerpo."
O...
"Me chocan estos kilos extras."
Quiero que pauses un momento.
Porque muchas veces pensamos estas frases tan seguido que dejamos de escucharlas.
Pero imagina que alguien te hablara así todos los días.
Que todos los días te recordara lo que está mal en ti.
Lo que sobra.
Lo que debería cambiar.
¿Te sentirías amada?
¿Te sentirías segura?
¿Te sentirías motivada?
Probablemente no.
Y sin embargo, muchas mujeres viven hablándole así a su cuerpo todos los días.
Y aquí quiero decirte algo que he comprobado acompañando a mujeres durante años:
No puedes construir una relación sana con algo que atacas constantemente.
El ataque no crea confianza.
El ataque no crea paz.
El ataque no crea conexión.
Y muchas veces creemos que criticarnos nos ayuda a cambiar.
Pero honestamente...
¿Te ha f...
Este es el error 5 de 21 de esta serie especial en donde estamos detectando pensamientos que nos hacen acumular peso.
Y el pensamiento en el que reflecionaremos hoy es:
"Ya eché todo a perder."
Qué interesante que este episodio salga justamente en lunes...
Porque muchas mujeres llegan al lunes convencidas de que ahora sí van a hacerlo perfecto.
Pero también llegan cargando la culpa del fin de semana.
Y basta una comida, una decisión o un momento incómodo para que aparezca este pensamiento:
"Ya eché todo a perder."
Y cuando aparece...
dejamos de preguntarnos:
💭 ¿Qué necesito realmente hoy?
Y empezamos a actuar desde otro lugar:
💭 Ya me porté mal.
💭 Ya fallé.
💭 Ya qué importa.
Y desde ahí seguimos comiendo.
Seguimos desconectadas.
Seguimos castigándonos.
Quiero invitarte a notar algo:
Una comida no crea tus resultados.
Lo que crea tus resultados son las decisiones que repites una y otra vez.
Por eso el problema no es lo que pasó el fin de semana.
El problema es el pensam...
315. “Voy demasiado lento… me falta muchísimo.”
Este es el error 4 de 21 de esta serie especial en donde estamos detectando errores o formas de pensar que nos hacen acumular peso y vivir este camino muchísimo más pesado de lo que realmente necesita ser.
Y el pensamiento del que quiero hablar hoy es este:
“Voy demasiado lento… me falta muchísimo.”
Francamente, es muy cómodo y fácil es vivir desde ahí.
Y no solamente en el tema del peso.
Muchas mujeres vivimos con esta costumbre de enfocarnos automáticamente en lo que falta.
En lo que todavía no logramos.
En lo que todavía no cambia.
En lo que todavía no es suficiente.
Y lo más fuerte es que muchas veces ni siquiera nos damos cuenta de cómo nos hablamos.
Alguien nos dice:
“Oye, qué bien te ves.”
Y automáticamente respondemos algo como:
“Ay no… todavía me falta muchísimo.”
“Voy súper lento.”
“Sí… pero todavía no llego.”
“Te faltan lentes.”
Como si tuviéramos la necesidad de descontar nuestro propio avance.
Y quiero que pauses a...
Este es el error 2 de 21 de esta serie especial en donde estamos detectando errores o formas de pensar que nos hacen acumular peso y vivir este camino muchísimo más pesado de lo que realmente necesita ser.
Y el error del que quiero hablar hoy es este:
“Tengo que ponerme a dieta.”
Y quizá de entrada esto suena totalmente normal.
Porque vivimos escuchando esta frase.
La repetimos muchísimo.
Y hasta pareciera responsable decirla.
“Tengo que ponerme a dieta.”
“Tengo que controlarme.”
“Tengo que portarme bien.”
“Tengo que empezar ahora sí.”
Pero quiero invitarte a pausar y notar algo…
¿Qué pasa dentro de ti cuando te repites:
“Tengo que ponerme a dieta”?
Porque cuando yo empecé a detectar el peso que tenía en mi vida el “tengo que”…
honestamente fue impactante.
Porque el “tengo”…
el “debo”…
la obligación…
cargan muchísimo estrés.
Y muchas veces ni siquiera alcanzamos a notar el nivel de tensión con el que vivimos.
No podemos ver el estrés dentro de nuestro cuerpo…
pero sí podemos sent...
Hoy, para empezar y para que puedas decidir si te quieres quedar a escuchar este episodio, quiero que te imagines algo.
Imagínate que son las 5 de la tarde.
Te sientes algo cansada, agobiada por pendientes que tienes en la mente. Tienes planes de cenar a las 7 y media. Tal vez ni siquiera tienes hambre en este momento, pero ves una bolsa de papas.
La ves.
Te acercas.
La tomas.
La abres.
Comes unas cositas.
Se siente muy bien ese crunchy, ese saladito, y comes otras cositas.
Luego otras cositas más.
Mientras sigues comiendo empiezas a pensar: “Bueno, esto lo comí muy bien… como que ni lo siento”.
Entonces ya no solo sigues picando al poquito, sino que te vas por un plato y te sirves bien.
Y te las preparas además.
Les pones salsita.
Limoncito.
Ya sé que a varias de nosotras se nos hizo agua la boca.
Te sientas a comerte esas papas preparadas como Dios manda.
Y terminas sintiéndote súper llena.
Luego tienes que ponerte a preparar la cena para la familia.
Y lo primer...
Si llevas años intentando bajar de peso, empezando dietas cada lunes y sintiendo que tienes que controlar lo que comes para lograr resultados, este episodio es para ti. Hoy no vamos a hablar de qué comer ni de otra dieta. Vamos a ir mucho más profundo.
Vamos a hablar de tu historia con el peso y de por qué descodificarla puede cambiar por completo tu relación con la comida, con tu cuerpo y contigo.
Muchas veces creemos que el problema es la comida o que el problema es nuestro cuerpo. Pero en realidad, lo que hay detrás es algo mucho más profundo. Son emociones y sensaciones que se han quedado guardadas en el cuerpo.
Sentirte sola, no vista, no escuchada, incomprendida, juzgada o no aceptada. Incluso sentirte en peligro. Todo eso no se queda solo en la mente, se queda en el cuerpo.
Y desde ahí, sin darnos cuenta, construimos una historia con el peso. Una historia en donde creemos que necesitamos estar en cierto peso para estar bien, para ser aceptadas o para sentirnos seguras....
307. El 3o de 3 errores por los cuales no logras tu propósito de bajar de peso.
Si no has escuchado los episodios anteriores, te recomiendo hacerlo.
Vas a ver que este episodio sí que cierra el círculo. Y quiero decirte que estoy muy emocionada de cerrar esta serie contigo, hablándote hoy de un error que casi nadie nombra, pero que para mí es uno de los más importantes.
Este error no se vé, no se nota, pero pesa muchísimo.
El error es creerte tu historia… y tratar de hacerlo sola.
Y quiero explicártelo de una manera muy simple.
Estamos muy acostumbradas a pedir ayuda para muchas cosas. Sabemos que necesitamos apoyo. Contratamos entrenadores cuando queremos aprender a hacer ejercicio, buscamos nutriólogos para que nos digan qué comer, tomamos clases o cursos cuando necesitamos aprender algo nuevo.
Pero hay algo para lo que casi nunca pedimos apoyo, y es para aprender a manejar nuestra mente.
Y mira, sin darnos cuenta, vivimos solas con nuestros pensamientos.
Dime si esto te...
Hoy la propuesta es muy clara, te invito a que le entres a la incomodidad!
Reflexionemos: la incomodidad es parte inevitable de la vida.
Si intentas esquivarla, ella se presenta de todas formas:
→ en la ropa que no cierra,
→ en la inflamación,
→ en la falta de energía,
→ en esa sensación de frustración por no avanzar, etc, etc, etc.
En Puedes Hacerlo tengo un recurso que me encanta compartir con mis clientas: el ABC
Es la brújula que usamos para transitar este camino:
A de Abrazo mi imperfección.
B de Bienvenida incomodidad.
C de Confío en mí, no me rindo.
Hoy vamos a enfocarnos precisamente en la “B”. Porque sin darle la bienvenida a la incomodidad, no hay logro de meta.
Piensa en esto:
→ Es incómodo decir “no” a esa copa de vino con las amigas… pero más incómodo es no reconocerte en el espejo.
→ Es incómodo levantarte 30 minutos antes para moverte… pero más incómodo es sentir que no te alcanza la energía para terminar el día.
→ Es incómodo dejar esa botana que te inflama… per...
Si tú eres de las que suele pensar:
“Amo demasiado la comida, ese es mi problema.”
“Si no me gustara tanto la comida, estaría súper fit, todo sería mucho más fácil.”
“Mi problema es que me gusta mucho comer, por eso no logro hacer cambios.”
Este episodio es para ti.
Y para empezar, quiero invitarte a que juntas hagamos un ejercicio.
Bajo la premisa de que los resultados que generamos en nuestra vida son reflejo de nuestros pensamientos, hagamos el ejercicio de reflexionar así, con curiosidad: ¿en qué resultado va a generar este tipo de pensamientos, esta manera de pensar?
Si los resultados que se generan en la vida son reflejo de los pensamientos…
Esto de que: “yo amo demasiado la comida, ese es mi problema”.
De entrada, está el sentir de que yo tengo un problema (descompuesta, defectuosa, o sea, tengo una desventaja). Cuando tengo una desventaja todo es más difícil, con lo cual, a veces se puede tomar como una situación ante la cual tengo que esforzarme demasiado, batal...
Dame por favor tus datos para poder compartir contigo cada semana estas herramientas que sé que funcionan.
* Si no recibes inmediatamente un correo de confirmación, busca por favor en el fólder de spam