Bienvenida a esta secuencia de episodios que había planeado compartir contigo para empezar el año. Hoy lo estoy compartiendo a finales del mes de enero y estoy convencida de que este es el momento ideal para que lo escuches.
Este episodio ya lo había grabado. De hecho, es el primero de una secuencia de tres. Antes de viajar a Monterrey por la boda de mi hija Mariana, grabé tres episodios con toda la intención de volver a la regularidad del podcast.
Era una serie titulada:
3 errores por los cuales no logras cumplir tu propósito de bajar de peso.
Mi plan era muy claro: editarlos durante los vuelos y distribuirlos después.
Pero al revisar los audios, me encontré con algo que no esperaba.
Estaban totalmente en blanco.
Y te confieso algo con mucha honestidad: mis primeros pensamientos fueron muy duros conmigo misma.
🗯️ “Todo mi trabajo para nada.”
🗯️ “Ya empecé mal el año.”
Y justo ahí hice algo que tantas veces comparto con las mujeres que acompaño. Me detuve. Dejé de pelear con la realidad y traté de ser lo más amorosa y paciente conmigo misma que pude ser.
Porque cuando se trata de los errores o fallas de quienes queremos, lo tenemos muy claro. Sabemos que fallar, caer o retroceder no significa que seamos fracasadas. Significa que lo estamos intentando.
Y sabemos también que lo único que sí garantiza no lograr lo que queremos es rendirnos. Así que aquí estoy, renovando mi meta de compartir contigo un episodio semanal este año, abrazando toda imperfección.
Te comparto esto como una invitación para que, si tú en el camino hacia la meta de lograr tu peso ideal no vas perfecto, pauses, respires profundo, conectes con ese deseo que hay en tu corazón de sí lograrlo y te quedes conmigo.
Vamos al tema.
Hoy quiero compartirte:
La parte 1 de esta secuencia de episodios. Un primer error que puede no dejarte cumplir tu propósito de bajar de peso.
Un error muy común, un error silencioso, un error que yo misma cometí durante muchos años.
Y es algo tan simple como no tener claridad en tu meta ni un por qué poderoso.
Porque mira, durante mucho tiempo de mi vida me la pasé diciendo: “Quiero bajar de peso”.
Eso parece algo claro, pero si somos honestas, ¿qué significa eso exactamente?
Para muchas de nosotras, un día significa querer bajar doce kilos. Otro día significa que con quitarme la lonjita estoy bien. Que con que no me queden los pantalones tan apretados me conformo. Después pienso que cinco kilos sería ideal. Al día siguiente me digo que con tres estoy bien. Luego me convenzo de que eso es pura vanidad y decido que ya no me importa tanto. Y después me veo en una foto, no soporto lo que veo y digo: “Ahora sí, ya basta”.
¿Te suena?
A lo que me refiero es a que puede ser que no logres soltar ese peso extra no por falta de ganas ni por falta de capacidad, sino por falta de claridad. No es que no quieras bajar de peso y no es que no seas capaz de bajar de peso, aunque te cueste creerlo. Considéralo.
Puede ser que tu cerebro no sepa exactamente qué quieres. Que lo tengas completamente confundido.
Cuando no hay claridad, el cerebro no sabe hacia dónde ir. En la toma de pequeñas decisiones puede sentirse como un carro que arranca con una dirección, a medio camino se la cambias, luego le pones otra totalmente opuesta y después quieres regresar rápido a la primera. Sin dirección no hay camino claro y mucho menos un camino que se disfrute.
Y algo que acentúa esta falta de claridad es el segundo gran tema de este error: el por qué.
Muchas veces nos planteamos bajar de peso en automático. Empieza el año y ya. “Este año sí.”
¿Pero por qué?
Muchas veces ni lo pensamos. Solo nos lo planteamos.
“Porque siempre lo he dicho.”
“Porque todo mundo espera que baje de peso.”
“Porque ya debería.”
“Porque no me gusta cómo me veo.”
“Porque mis hijos.”
Y te invito a considerar algo muy importante.
Un por qué que viene de la culpa, del deber o de la expectativa de otros no se sostiene.
Ese por qué cansa.
Ese por qué pesa.
Ese por qué no acompaña cuando el proceso se vuelve incómodo.
Esto es algo que trabajo muchísimo con las mujeres que acompaño y hace una gran diferencia en el camino. Asegurarnos de que su por qué realmente les guste, que se sienta lleno de amor hacia ellas, que esté actualizado con quienes son hoy y con quienes se sienten llamadas a ser.
Toma esto como una recomendación. Clarifícate qué es exactamente lo que quieres lograr y por qué quieres hacerlo. Asegúrate de que sea un por qué del presente, que sea tuyo, que se sienta vivo hoy y que tenga lo que yo llamo GOTAM, gotitas de amor.
No es lo mismo decir:
“Quiero bajar de peso para que mis hijos no se avergüencen de mí.”
“Quiero bajar de peso porque soy la más gorda de mis amigas.”
A decir:
🧡 “Quiero bajar de peso porque quiero ser un ejemplo para mis hijos y me quiero.”
🧡 “Porque quiero honrar el regalo de mi vida.”
🧡 “Porque siento que mi versión del futuro me lo va a agradecer.”
🧡 “Porque quiero sentirme bien en mi cuerpo.”
¿Notas la diferencia?
Uno nace del miedo, del juicio y de la exigencia.
🧡 El otro nace del amor y del compromiso amoroso contigo.
Así que hoy te invito a reflexionar en esto. Si no has podido soltar ese peso extra, no es que no seas capaz ni que estés descompuesta por la edad que tienes o por los años que llevas intentando. Puede ser simplemente porque tu meta y tu por qué no están claros ni alineados contigo hoy.
Y eso se puede trabajar. Lo puedes hacer hoy mismo.
Regálate un tiempo para preguntarte y responderte con honestidad qué es lo que quieres con respecto a este tema del peso, de tu cuerpo y de la relación que tienes con la comida y contigo misma. ¿Cuál es esa posibilidad que realmente quieres contemplar para ti? ¿Cuál se siente alineada con quien eres hoy? ¿Es un rango de peso, una talla de ropa, ciertos hábitos? ¿Cuáles son y por qué los quieres?
Clarifica estas respuestas, tenlas presentes y conecta con ellas todos los días. Notarás la diferencia en tu camino y en la permanencia de los resultados que vayas logrando.
Y quiero decirte que si quieres acompañamiento para clarificar tu meta y construir un por qué poderoso, actual y lleno de amor, puedes accesar a
👉 monicasosa.com/primerafila
Esto te permitirá entrar en primera fila al espacio de acompañamiento que ofrezco, donde aprenderás y comprobarás que sí puedes soltar ese peso extra que ya no te representa, dejar de comer de más por emociones y crear tu mejor versión.
Estaré encantada de acompañarte en tu camino.
Me despido como siempre muy agradecida contigo que me escuchas. Deseo que tengas un día, una semana y una vida espectacular.
Hasta la próxima.
Con cariño,
Tu coach Mónica
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